Sabores elaborados con materias primas seleccionadas y procesos propios
Inspirados en el frío. Hechos con carácter.
Hay heladerías que venden sabores.
Nosotros elegimos algo más difícil.
Construir una experiencia.
Durante casi 10 años fabricamos en silencio. Sin nombre. Sin cara. Sin reconocimiento. Mientras otros ponían la firma, nosotros poníamos el trabajo. Perfeccionamos procesos. Desarrollamos recetas. Nos negamos una y otra vez a bajar el estándar cuando era más fácil hacerlo.
Nadie sabía que éramos nosotros. Pero la experiencia estaba ahí. Acumulándose. Esperando. Hasta que decidimos dar la cara. Nació FIORDO.
La experiencia no termina cuando el helado sale de producción. La experiencia recién comienza. Porque creemos que detrás de cada producto que llega a tus manos tiene que haber una decisión consciente: la de no conformarse. Con los ingredientes. Con las recetas. Con la atención. Con cada detalle de principio a fin.
Eso es lo que somos. Una fábrica con casi una década de oficio, una identidad forjada con carácter y una ambición clara: ser la heladería que la gente recuerda. No solo por el sabor, sino por cómo se sintió.
Contamos con fábrica propia y puntos de venta en Pilar y San Isidro. Y recién estamos empezando.
Inspirados en el frío. Hechos con carácter.